un brote no es un árbol pequeño, es el anuncio de un bosque futuro.
KIMUAK significa brotes.
el viaje a la confianza convive con una pregunta ¿cómo comprendemos la confianza?
el herbario del bosque de la confianza responde a otra, ¿con la ayuda de quiénes hemos aprendido a mirar así?
y KIMUAK añade una tercera, que quizá sea la más transformadora, ¿cómo cultivamos la confianza juntas, con las manos en la tierra?
al andar se hace camino
mientras transitamos por los valles y los montes de la vida, caminante, no hay camino, pasan cosas, muchas cosas, y la vida se convierte en biografía, mientras pasa el tiempo
los anillos no cuentan cuántos años vivió el árbol, cuentan cómo aprendió a vivirlos.
los Guardianes del Bosque aparecen porque custodian la actitud con la que entramos en el bosque, por eso cada vez que el herbario corre el riesgo de convertirse en un catálogo de conceptos, uno de ellos nos recordará algo esencial,
Goethe nos invita a «mirar otra vez»,
Jung nos anima a «mirar también hacia dentro»,
Gaudí nos propone que le «dejemos a la naturaleza que nos enseñe a construir»,
mientras Lao Tsé sonríe y nos pregunta, «¿y si el bosque ya supiera el camino?»



